miércoles, 16 de julio de 2014

- ACOCHINADOS.

Acochinados.

Lo he tenido que mirar en el diccionario de la RAE porque la primera idea que se me vino a la cabeza fue distinta. Una señora como la vicepresidenta del gobierno no podía estar diciendo eso. Pero lo dijo: “no podemos acochinarnos”, refiriéndose a la situación del PP, al parecer frente al empuje de los populismos. Acochinar, según el diccionario, quiere decir quedarse sin movimiento en el juego de las damas, es decir, que tu adversario no te deje mover de tu casilla, te ahorques, diríamos. Podemos, esa especie de fiera parda democrática que acumula, aparte de un millón y pico de votos, todos los males que quepan atribuirse a alguien proscrito en la España de hoy, con su populismo, parece que está poniendo en riesgo el apacible reinado de Rajoy, apenas perturbado por una oposición débil. Porque la política no consiste, según Sáenz de Santamaría, en dar lo que el pueblo quiere oír, sino lo que haya que hacer. Y eso es lo que hacen los muchachos de Podemos, dice. Es decir que su partido cuando pone en marcha su ley del aborto, de seguridad ciudadana, de elección directa de alcaldes o sus medidas de austeridad y recorte de los servicios públicos no lo hace para que les guste al pueblo sino para todo lo contrario, aunque algunos de los suyos salten de alegría cuando su PP hace lo que quieren oír que hace, identificados con su línea más extrema. Podemos no tiene programa, dicen, quizá pensando que es mejor y menos bolivariano, ganar unas elecciones sin programa, ocultando su agenda y no haciendo lo que prometieron que iban a hacer. En fin que contando con todo ello, Sáenz de Santamaría pide a los suyos que no se acochinen ante el empuje de los populismos, que salgan de su casilla y demuestren que ellos son de todo menos populistas. Que son responsables y si el pueblo no lo es, porque vota a Podemos, y además no es dócil, allá ellos. Pero tiene razón Soraya en una cosa, un partido de gobierno como el suyo, no debe estar acochinado, aculado en tablas, en términos taurinos, porque eso significa que no sabe o no puede moverse. Rajoy tampoco debería estar acochinado en asuntos clave de estado, como en la cuestión catalana, porque estar acochinado es lo peor que le puede pasar a un gobierno o a un presidente, por inútil y pernicioso para la democracia.

aroca.javier@gmail.com

martes, 15 de julio de 2014

- EL MIEDO A PODEMOS.

Con la coleta llegó el canguelo.

Sabían que mientras los indignados solo estuvieran en las calles no pasaría nada.

La mayoría de las críticas que se están haciendo a Podemos pasarán a los anales del marketing político. Son tan histriónicas y exageradas que dejan en evidencia a quien las hace y generan simpatía y cada día más apoyo electoral al partido de Pablo Iglesias.

La secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, condenaba hace meses a quienes salían a las calles para protestar por los recortes sociales y pedía que se presentasen a las elecciones. Pero ahora que lo hacen y obtienen un resultado inesperado los critica por hacerlo y dice que lo que buscan es levantar barricadas.

El presidente de Madrid, que no es capaz de explicar con claridad de dónde ha salido el dinero para pagar sus propiedades, critica a Iglesias por cobrar 10.000 euros mensuales como eurodiputado, como si esa cantidad la hubiera fijado el líder de Podemos y cuando se sabe que ha anunciado que donará casi las cuatro quintas partes de ese sueldo.

La vicepresidenta del Gobierno acusa a Podemos de debilitar la democracia y lo hace precisamente en los mismos días en que su Gobierno aprueba un decreto tan antidemocrático que concita el rechazo de toda la oposición o cuando presenta una auténtica ley mordaza de la protesta ciudadana.

Va más lejos Esperanza Aguirre. Calló cuando Aznar calificaba a ETA como movimiento de liberación nacional y ha negado el pan y la sal a las asociaciones de víctimas del terrorismo con cuyos responsables no simpatiza ideológicamente, pero acusa a Pablo Iglesias de apoyar a ETA, a pesar de que Podemos ha condenado reiterada y expresamente el terrorismo. Y le pide que dé dinero a esas asociaciones, como si todas las demás personas estuviéramos obligadas a arreglar las cosas como en su partido, a base de sobres.

Incluso personas que se presupone inteligentes y bien informadas, como Felipe González, asustan con el fantasma del bolivarianismo y se enredan con el tema de la casta, eso sí, mientras saltan sin escrúpulo de un negocio a otro.

Se han asustado. Sabían que mientras los indignados solo estuvieran en las calles no pasaría nada. Carlos Menem lo dijo claro cuando hizo en Argentina lo que Rajoy aquí: “Pueden hacer mil marchas, mil huelgas, nada cambiará”. Pero cuando los ven levantarse con votos detrás y dispuestos a entrar en las instituciones y a quitarles el Boletín Oficial del Estado saben que su tiempo está contado y pierden los nervios.

Con esas críticas, Podemos casi no tiene ni que hacer campaña. Le bastará, como en las europeas, con invitar a la gente a trocear embutido en las plazas. Aunque tenga que ser a palo seco porque en España no hay pan para tanto chorizo.

@juantorreslopez

domingo, 13 de julio de 2014

- ¿EDUCACIÓN O MERCADO?

La mercantilización en las aulas no es ya una tendencia, sino una realidad.

Sentado junto al Ministro de Educación, el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, afirmó que “los universitarios españoles tienen un nivel comparable a los estudiantes de secundaria de Japón”. Busco algún dato que avale esta información y resulta que el estudio —todavía no publicado— procede de una Fundación denominada Conocimiento y Desarrollo que está presidido por Ana Botín, consejera del grupo Santander y miembro del Consejo de Administración de Coca-Cola. De esta fundación forman parte, también, un nutrido grupo de grandes empresas españolas que buscan, entre sus objetivos, adecuar el sistema universitario al mercado laboral.

En la misma comparecencia, el secretario de la OCDE se manifestó a favor del copago universitario y de convertir las becas actuales en un sistema de préstamos a devolver por el estudiante. Los medios de comunicación “compraron” inmediatamente el escandaloso titular y casi ninguno citó que se trataba de un estudio de un grupo empresarial. Junto a esta noticia, que desacreditaba el conjunto de la Universidad española, se relacionaba el paro con la sobretitulación o la titulación equivocada de nuestros jóvenes y no con el modelo productivo de nuestro país. Al parecer hay millones de puestos de trabajo pero nuestros jóvenes, ay, tienen titulaciones equivocadas. Debe ser por eso por lo que en medio mundo se les recibe con los brazos abiertos mientras que en nuestro país el mercado laboral los expulsa.

Varios días después se dio a conocer un informe sobre la educación financiera de los jóvenes de 15 años y en el que los estudiantes españoles han quedado en la cola. Esta vez sí se trata de un informe de la OCDE solo que no es un informe global sino reducido a una quincena de países. Nuevamente mi sorpresa es que el BBVA patrocina estos estudios y su presidente, Francisco González, afirma que “la educación financiera es una tarea colectiva”. El caso es que los alumnos que tenían cuentas corrientes en bancos (al parecer un 50% de la muestra) sacaron muchos puntos de ventaja sobre el resto. Pero la desigualdad social no es algo que preocupe en absoluto a la OCDE ni a sus estudios, lo importante son los resultados, la competencia, la evaluación numérica, que no evolutiva, de los alumnos. Según González, la educación financiera es “una parte muy importante de lo que es una sociedad en cuanto a tomar decisiones informadas en cuanto a su ahorro, en cuanto a su gasto. Hace que los ahorradores sean más consistentes y que los deudores sean mucho más responsables en el tiempo”. O sea que la labor de la educación es la simple integración en el mercado laboral y la de formar ciudadanos que paguen a los bancos.

Me informo de que han empezado a emerger empresas evaluadoras, compraventa de pruebas valorativas, cursos especializados para que los centros obtengan resultados superiores al calor de esta fiebre cuantificadora del sistema educativo. En algunos países asiáticos ya se someten a pruebas de hora y media de duración a niños de seis años. Desde pequeños hay que inducirlos a competir en el mercado. En vez de un nombre, una historia, una cultura, serán un número en la escala global que les otorgará su lugar exacto en el mercado laboral.

La mercantilización de la educación no es ya una tendencia sino una realidad que se expone con descaro y sin el menor respeto a la comunidad educativa. La opinión del profesorado, de la pedagogía, de las ciencias sociales no cuenta para nada en el diseño educativo. Son las empresas y la banca los que diseñan la orientación y las materias que se imparten. La educación como proceso de formación del ser humano, de transmisión de cultura, conocimientos, creatividad y crítica ha sido suprimida sin contemplaciones. No hablemos ya siquiera de su valor como equilibrador social y como igualdad de oportunidades. Por eso, la OCDE que no la Unesco ni algún organismo internacional de rostro más humano ha ocupado el lugar de autoridad educativa mundial. A no ser que se produzca un movimiento de regeneración educativa, aviados vamos entre el inmovilismo de la vieja escuela y la mercantilización brutal de nuestro futuro.

@conchacaballer

jueves, 10 de julio de 2014

- L@S MENTIROS@S DEL PP.

Los del PP mienten, pero saben que el cielo les está esperando.

Son católicos, apostólicos y romanos pero mienten como bellacos, además de robar -presuntamente, claro, hasta que el año 2525 o así termine la instrucción del caso Gürtel y algunos siglos después tengamos sentencia- a manos llenas. Pecan gravemente contra dos de sus principales mandamientos divinos pero no hay problema: luego se confiesan, rezan tres padrenuestros y a otra cosa, mariposa.

Mienten, mienten mucho, y tantos años de soltarlas tan gordas les han dotado de tal práctica que son capaces de proferir los mayores despropósitos sin inmutarse. Igual es cierto que acaban creyéndose sus propias mentiras.

Durante mi vida profesional he tratado con bastantes delincuentes comunes cuando me ha tocado realizar reportajes de sucesos. Nunca encontré ni un solo malhechor que no se mintiera a sí mismo: si alguien murió cuando él tenía una pistola en la mano, la culpa es de quien se puso en medio sin necesidad; si una anciana acaba en el hospital tras ser arrastrada durante metros por el asfalto porque desde la moto no consiguen quitarle el bolso, la culpa es de la anciana que se empeña en no soltarlo…

Están convencidos de que no mienten, por eso lo hacen con tanta desfachatez, con ese envidiable desahogo ¿Se puede explicar acaso de otro modo que vaya Rajoy, se presente en la fundación FAES y suelte que estamos que nos salimos de lo bien que vamos y hable hasta de “vibrante optimismo“? ¿Se puede tolerar que, en el mismísimo parlamento presuma de políticas sociales y hasta frivolice replicando que a ver si es que solo van a hacer políticas sociales en Cuba o en la Unión Soviética?

Por mucha caradura que se tenga no se puede ser tan descarado ni tan mentiroso. Ni él ni su selecto sanedrín:

Para Cristóbal Montoro, “cuando el español se levanta, asombra al mundo” y eso sucede porque “estamos en el círculo virtuoso de la economía española”. Cada día que pasa se supera a sí mismo el responsable de Hacienda. Yo creo que ensaya y prepara las burradas ante el espejo cada mañana, mientras se imagina las caras de espanto en su gabinete de imagen.

Y de Fátima Báñez, ¿qué me dicen? Para ella, “la verdadera revolución de la reforma laboral” es crear empleo “poco a poco y paso a paso como lo estamos haciendo”. Solo le ha faltado decir “partido a partido” para bordarlo.

Al opusdeísta Fernández Díaz, tras condecorar vírgenes y relacionar el aborto con Eta, sólo le falta afirmar que cuando reprime manifestaciones con esa desenvoltura que sólo pueden tener quienes se saben portadores de valores eternos, lo hace por nuestro bien ¿o ya lo ha dicho?

Seguimos: José Manuel Soria nos quiere convencer de que vamos a salir ganando con la nueva manera de facturar el consumo eléctrico; Ana Mato no sabe de dónde salen los coches aparcados en su propio garaje; de Guindos lleva meses viendo los brotes tan verdes verdísimos, que ríete tú de Elena Salgado en su día; Gallardón, tras violar sin piedad la ley del aborto vigente, manifiesta que lo hace para beneficiar a las mujeres… Por no hablar de los “diferidos” de Cospedal o los 4.000 empleos diarios ” al peso de Floriano.

Les han “pillao con el carrito del helao” de los sobresueldos de Bárcenas, de las connivencias con los negocios de Urdangarín, Gürtel y demás Blesas, así que no les queda más remedio que negar las evidencias, intentar desviar la atención hacia asuntos como Gibraltar o Podemos y fumigar cuanta mosca cojonera se interponga en sus caminos. Garzón y Pedrojota ya son historia, a Elpidio Silva lo están literalmente linchando… y continuamos para bingo.

Mienten, roban, prevarican, extorsionan… no dejan -presuntamente- ningún mandamiento católico sin transgredir, pero no hay problema. Después se confiesan, quedan limpios y… a empezar de nuevo. Convierten nuestras vidas en un infierno pero están convencidos que el cielo les está esperando.

http://blogs.publico.es/juan-tortosa/2014/07/09/los-del-pp-mienten-pero-saben-que-el-cielo-les-esta-esperando/

domingo, 6 de julio de 2014

- MORENO EN SU LABERINTO PEPERIANO.

Moreno en su laberinto.

No hace tanto que el PP decidió por sus procedimientos habituales designar a Moreno conductor de la formación conservadora. No ha pasado mucho, casi nada, y ya una buena parte de los dirigentes populares y prohombres de la derecha andaluza, política o mediática, se pronuncian sin tapujos preguntándose en voz alta si no se han equivocado con la joven promesa. Moreno, como diría Maquiavelo, llegó al poder que no al liderazgo, sin ejército propio sino con ejército ajeno, ejército que ni ha entregado las armas, ni  relevado a sus generales, aún en activo, ni renovado su intendencia. En los cuarteles de San Fernando, su coqueta sede, se mantiene toda la logística antigua de los antiguos del PP. Una suerte de cabos y sargentos, Arriolillas y Goebbels de pueblo que deben lealtades al pasado y a  una corte hispalense de deudos, que  no atesoran mérito alguno ni capacidad intelectual para ser protagonistas del futuro de la derecha andaluza.

A Moreno lo han engañado, ha llegado para renovar pero los renovables no se han ido. Entre ellos los apóstoles de la comunicación del PP, que apenas  se leyeron a Flora Davis y no paran de meter en líos a la promesa popular. El PP antiguo mora en la calle San Fernando, una calle importante de Sevilla, muy cerca de San Telmo, la sede del Gobierno, muy cerca pero ahí acaba la metáfora. Muy cerca también del Palacio de Justicia y ahí acaba su añeja estrategia, y más cerca todavía  de los venerables muros de la Fábrica de Tabacos, la sapiencia, sin que hayan tenido a bien sus manijeros, ya quisieran ser fontaneros, contagiarse algo de la vieja Universidad Hispalense, y ahí acaba la capacidad intelectual de la intendencia de Moreno, en la acera de enfrente del conocimiento mínimo para acercar al PP al poder de verdad que no es el poder de destruir o desprestigiar lo que hay, única estrategia que parecen dominar y que en treinta años nunca le ha dado frutos.

A Moreno lo ha tenido el ejército ajeno un buen tiempo jugando a la silla, y para llegar al Senado ha tenido que hacer saltar  las sólidas soldaduras que aferraban a los sillones del Senado los culos planos de la antigüedad. Al presidente Moreno le da la espalda la sevillanía mediática de la derecha de la que se suelen servir, siempre entre la caspa y el albero, esa que siempre ha tenido urgencia por llegar al poder de la mano de PP y que se desespera cuando ve que su ansiedad le supera. Ya han decidido que con Moreno le queda mucho de lexatin que chupar. Una derecha mediática con aliados en el ejército ajeno de Moreno, servida por los apóstoles, y algún converso,desde décadas instalados en la comodidad de los sillones de San Fernando, que lejos de fortalecer las virtudes de su jefe no dudan en ponerse al servicio de las estrategias de sus acosadores. Moreno lo tiene difícil con el ejército ajeno, acantonado en Sevilla y zonas de influencia, con un ejército propio prácticamente inexistente.

Así no habrá PP nuevo, ni líder que lo conduzca, ni proyecto  alternativo a un PSOE con un liderazgo cada día más rutilante. Decía Benjamín Disraeli que no hay buen gobierno sin una oposición temible. Esta oposición es lamentable y su líder, lo digo para entendernos, no es temible y si previsible, entre otras cosas porque el ejército que le sirve es un melón calado al que nadie teme y menos a sus Goebbelillos de pelo ralo.

Javier Aroca.

jueves, 3 de julio de 2014

- EL CATECISMO DE LOS OBISPOS.

La conferencia Episcopal quiere iluminar a la sociedad española con la publicación de Testigos del Señor. Se trata de un catecismo sobre los asuntos sexuales ideado para personas de entre 11 y 14 años. Nadie puede negarle a la Iglesia su valentía. Su campaña en contra del sexo sería mucho más fácil si se dirigiese a gente mayor de 50 años, hombres y mujeres obligados a pactar con los misterios de la vida y con unos cuerpos cada vez más dóciles, menos imaginativos, necesitados de menos decibelios. La vejez se parece a una alcaldesa represiva.

Empeñarse en negarle el sexo a un adolescente es una tarea ardua. No hay reforma laboral que pueda equipararse a la reforma corporal que intentan las sotanas. Las amenazas contra un obrero protestón causan efectos inmediatos. Quien levanta la voz se convierte hoy en un suicida. Pero el infierno y la condenación eterna son poca frontera cuando uno tiene 14 años, cuando uno siente de forma volcánica la llamada de la carne.

El problema se agrava porque la Conferencia Episcopal se contradice a sí misma y deja a Dios en muy mal lugar. Afirma que la identidad sexual es un don de Dios. Tendré, pues, que reclamarle a Dios por todos los vicios, desarreglos y maldades sexuales que me han alterado desde niño. La iglesia está tonta. Para lanzar sus críticas contra la homosexualidad se mete en camisas de 11 varas sobre la identidad y mantiene que es un don de Dios. Bueno, pues si Dios nos da un don y nos hace desde niños como somos, de forma natural y de acuerdo a los instintos personales de cada uno, quiénes son los obispos para llevarle la contraria a Dios. A la Iglesia se le da mejor prohibir por prohibir que dar explicaciones.

La sexualidad y el amor no son un producto de consumo que se elige en un supermercado según el capricho de cada cliente. Bueno, o por lo menos no debería serlo. Si la Iglesia quisiera ennoblecer la sexualidad y el amor, podría hablar del respeto que se merecen las personas y sus cuerpos, de la singularidad de cada uno de nosotros y nosotras. Un cuerpo no es asunto de usar y tirar, algo sobre lo que merece la pena mantener una conversación.

Pero la Iglesia se olvida del respeto, se obsesiona con el pecado y nos convierte en consumidores del sexo. Menos más que la energía religiosa, por incordio que sea, está muy disminuida en Occidente. Hace siglos que aprendimos a distinguir entre el pecado y el delito. Allí donde lo religioso impera a su gusto puedes ser encarcelado, torturado y ejecutado por tu condición sexual. Aquí las cosas no llegan a tanto, aunque el dolor y el malestar que causan los instintos represivos de la Iglesia llenan de sombras innecesarias muchos rincones silenciosos, sin fiesta, de la sociedad.

Es una impertinencia y un acto contra el civismo que la Conferencia Episcopal elija el inicio de las celebraciones del Orgullo Gay para publicar un panfleto contra los homosexuales. Es una impertinencia que el poder, en su afán totalitario, no se limite sólo a controlar las plazas y los sueños públicos y pretenda también entrar en la intimidad, en las alcobas y en el amor de las personas. Es una impertinencia que una institución religiosa o un ministro quieran decidir sobre la idoneidad de un embarazo o sobre la identidad sexual de los ciudadanos.

Y es una locura condenar al infierno por masturbarse a un niño de 14 años. La Iglesia lo tendría mucho más fácil si se dirigiese a la cúpula del dinero español. No me resisto a meter aquí a los banqueros. Los presidentes del Banco de Santander, el BBVA y La Caixa tienen más de setenta años. Deben ser ya muy receptivos a los buenos propósitos sexuales de los obispos. Se interesan en otras cosas. Cobran, por ejemplo, 370 veces más que muchos de sus empleados.

Si la Iglesia tuviese voluntad de ayudar a la comunidad, en vez de un catecismo protagonizado por el sexo y dirigido a adolescentes, debería publicar un catecismo para banqueros y miembros del partido del Gobierno. El no robarás y el no mentirás tendrían así más protagonismo que la masturbación o la falta de respeto a la homosexualidad.

Hace años convenía acabar cualquier discurso con una insolencia contra el obispo. Hoy conviene no olvidarse nunca de los banqueros. La derecha descarnada que ha empobrecido la vida de este país recibe órdenes de los banqueros y los grandes empresarios. Ellos son d verdad los enemigos. Está bien que nos escandalicemos con las cosas de la Conferencia Episcopal. Pero no dejemos que los malvados nos distraigan con la muleta del anticlericalismo. España no tiene un problema con los adolescentes pajilleros, sino con los setentones avaros. Son ellos los que gobiernan el dolor en el reino de los miedos.

Luis García Montero