martes, 30 de julio de 2013

- ESTADO ACONFESIONAL, FUNERAL CATÓLICO.

Europa Laica critica la misa en honor a las víctimas del accidente de Galicia y "el modo en que el Estado se mezcla con las religiones". También recuerda el proyecto de Ley de Libertad Religiosa, que el Gobierno de Zapatero acabó enterrando.

Los funerales multiconfesionales son comunes en países como Francia o Estados Unidos. En otros, los actos oficiales de duelo son oficiados por la jerarquía eclesiástica.

Los Príncipes presiden en Santiago un emotivo funeral por las víctimas del tren

Los Príncipes asistieron al funeral de las víctimas del tren en Santiago. Fotografía: EFE

La celebración de funerales de Estado oficiados por sacerdotes sigue siendo una práctica habitual en nuestro país. La imagen de los príncipes de Asturias en puesto destacado durante la liturgia en honor a los fallecidos del accidente del tren Alvia en Galicia fue, para algunos colectivos, la demostración de que queda un largo camino que recorrer en cuanto a aconfesionalidad se refiere. "Pensamos que un funeral civil, sin presencia de ninguna religión, se podía haber celebrado perfectamente", afirma Francisco Delgado, presidente de Europa Laica. A su juicio "los funerales oficiales no pueden ser exclusivamente católicos, salvo que todas las familias así lo pidan".

En el sentido señalado por Delgado se pronunciaba la Ley de Libertad Religiosa, uno de los proyectos que el Gobierno de Zapatero guardó en el cajón de las promesas incumplidas. De haberse aprobado los funerales oficiales tendrían que ser civiles, salvo deseo contrario de las familias. También recogía la posibilidad de celebrar ceremonias multiconfesionales. "Hubiera sido un gran avance. En España se echa en falta una mayor garantía del derecho de libertad de conciencia. La voluntad de  familiares y fallecidos se haya desprotegida", señala el presidente de Europa Laica. Unos funerales que representen todos, y no sólo a una mayoría, sería la solución. "Ello no impediría que la familia celebrase un funeral religioso en el ámbito privado", concluye Delgado.

Situación en otros países

El propio Francisco Delgado reconoce que "no podemos decir que en otros países los funerales oficiales se celebren de una manera muy distinta. La religión tiende a mezclarse con la política y el Estado". Algunos estados ya han previsto fórmulas que respetan la pluralidad de religiones presentes en sus sociedades. Ese es el caso de los funerales multiconfesionales.

Funeral multiconfesional en honor a las víctimas de "Loveparade"

Funeral multiconfesional en honor a las víctimas de "Loveparade". Fotografía: EFE

Reino Unido. A pesar de la escasa presencia pública de la religión en la vida pública inglesa, el Reino Unido es un Estado confesional, ya que se identifica con el cristianismo anglicano. La reina de Inglaterra es la cabeza de la Iglesia anglicana. El funeral en la catedral de San Pablo en memoria de las víctimas de los atentados del 7J de 2005 fue oficiado por el arzobispo de Canterbury, aunque de forma simbólica se hizo una mención especial a todos los afectados que profesaban otra religión.

Noruega. El país nórdico es otro ejemplo donde el confesionalismo ha sido protagonista durante siglos. Allí, en honor a las víctimas del atentado de Oslo de 2011, se realizó un oficio religioso luterano con presencia de la familia real y de las autoridades del Estado en la catedral de la capital. Desde el pasado año Noruega pasa a ser un país secular, donde la Iglesia se halla separada del Estado, como indica un artículo del National Post.

Italia. El caso italiano podría considerarse similar al español. A pesar del concordato de 1984, que ponía fin a la confesionalidad del estado, los funerales oficiales son en exclusividad católicos. Un ejemplo es la litigia oficiada por el cardenal secretario de Estado del Vaticano en L'Aquila, con motivo del terremoto que se saldó con casi 290 fallecidos y que contó con la presencia de las autoridades políticas.

Alemania. Las 21 víctimas de la tragedia del festival "Loveparade" fueron honradas en 2010 mediante una ceremonia oficial interconfesional. Tanto la Iglesia Evangélica como la Católica fueron las encargadas de oficiar la misa.

Francia. Notre Dame acogió la ceremonia en honor a las 228 víctimas del Airbus de Air France que desapareció en el océano Atlántico en 2009. A pesar de su carácter religioso, el acto fue oficiado conjuntamente por el cardenal de París, André Vingt-Trois; el gran rabino, Ham Korsia; el presidente del consejo francés de culto musulmán, Mohamed Moussaoui; el pastor protestante Claude Baty y el presidente de la Asamblea de Obispos Ortodoxos, el Monseñor Emmanuel.

Estados Unidos. La diversidad de la sociedad norteamericana motiva que la mayoría de los funerales oficiales se desarrollen en presencia de representantes de distintas confesiones. Además, la separación entre el Estado y la Iglesia es uno de los preceptos constitucionales. Fiel ejemplo de ello es la ceremonia por las víctimas del atentado del 11S. La catedral de Washington acogió un funeral al que acudieron el imán Muzammil Siddiqi, el rabino Joshua Haberman y el evangelista Billy Graham. Una práctica que se ha repetido en recientes tragedias como la de Newtown o Boston. En ambos casos el presidente Barack Obama acudió a un acto multiconfesional, tal y como recoge ABC.

Obama acompaña a las víctimas y reclama el espíritu de la ciudad de Boston

Obama también acompañó a las víctimas del maratón de Boston en un acto interconfesional. Fotografía: EFE

domingo, 28 de julio de 2013

- ¿UN PAPA LAICO?

¿Un Papa laico?

 

Juan José Téllez

A este paso, el Papa Francisco va a durar menos en el cargo que Juan Pablo I, que en paz descanse.

Durante su exitosa gira por Brasil, el actual pontífice soltó alguna que otra perla que habrá hecho perder ríos de purpurina a la vistosa capa de Rouco Varela, cada vez más viudo de Ratzinger y de Wojtila: como cuando afirmó durante el Vía Crucis del último viernes que los jóvenes se alejan de la política por “el egoísmo y la corrupción” de los gobiernos o que se alejan de la fe por “la incoherencia” de la Iglesia, aunque no se sepa a ciencia cierta si incluía en ambos lotes a su célebre fotografía añeja cuando suministraba la comunión al general Videla que a su vez había hecho comulgar a media Argentina con ruedas de molino y picanas de sangre.

Por otra parte, en una toma de contacto con la clase dirigente de Brasil, Jorge Mario Bergoglio –ese es su nombre real y no el artístico–, realizó otra afirmación sorprendente: “La convivencia pacífica entre las diferentes religiones se ve beneficiada por la laicidad del Estado, que, sin asumir como propia ninguna posición confesional, respeta y valora la presencia del factor religioso en la sociedad”.

Aunque nadie cree que dicha reflexión tenga que ver con una democratización profunda y la aplicación del sufragio universal en la Ciudad del Vaticano, más allá de la purga contra la corrupción que está llevando a cabo su actual jefe de Estado, sus manifestaciones brasileñas tienen mucho que ver con la memoria histórica de América. El reciente pulso, por ejemplo, para la conversión de Costa Rica en un Estado Laico, o el recuerdo de la visita de Benedicto XVI a Brasil, en mayo de 2011, cuando su mensaje más llamativo fue el de preservar la castidad y, en conversaciones con Lula Inazio Silva, el entonces presidente brasileiro rechazó con absoluta firmeza su petición de establecer un concordato para, por ejemplo, establecer exenciones fiscales a la Santa Madre, imponer la enseñanza católica en las escuelas públicas de dicho país y permitir en todos los casos que los misioneros puedan entrar a las reservas indígenas aunque sus habitantes se opongan a ello.

Más pronto que tarde, saltarán los vaticanólogos a la arena para explicar que el Papa no ha dicho lo que ha dicho. Hay mucho en juego. La propia esencia del Estado español, por ejemplo. Aunque la Constitución reconoce a España como aconfesional, aún estamos lejos del laicismo. Fundamentalmente, por el célebre concordato con la Santa Sede que se firmó por vez primera en 1953 que se ha ido renovando periódicamente entre un frufrú de sotanas en actos públicos y de cargos públicos en ceremonias religiosas. Por no hablar de la exención del IBI a los bienes de la Iglesia, de la costosa restauración con fondos centrales o autonómicos de su patrimonio histórico-artístico; de la enseñanza privada disfrazada de concertada en los presupuestos generales o de la célebre casilla que se mantiene a porfía en la declaración del IRPF y que otorga a la Iglesia Católica un trato especialísimo a dicha confesión, por encima de cualquier otra.

Desde los tecnócratas del Opus de los años 60 a la trayectoria seguida por el actual Gobierno, con ministros estrella como el capellán Ruiz Gallardón –contra la Ley del Aborto y otros pecados capitales–, el diácono Wert –la fe con sangre entra en las escuelas–, o la beata Mato –no sin mi hombre en la reproducción asistida–, los consejos del viernes en Moncloa se ven precedidos probablemente por el rezo del santo rosario.

En la tierra de María Santísima, donde no llegaron Lutero ni Calvino y cuyo santo patrón sigue siendo Santiago Matamoros, ni siquiera estamos cerca del multiconfesionalismo de Francia en donde también existe un concordato con Roma, que data desde los tiempos de Napoleón, pero en donde también ayuntamientos, departamentos y otros entes oficiales, sufragan con fondos comunitarios determinados gastos religiosos, no sólo de los católicos, eso sí. También es verdad que la religión es obligatoria en los colegios de Alemania: pero todas las religiones, no sólo una, y con el temario y el profesorado contratado por el Estado y no entre los catequistas más distinguidos. En España, en cambio, en esa y otras materias, vamos para atrás como los cangrejos: nuestra primera ley de Educación se remonta a 1857 y la enseñanza de la religión sólo fue obligatoria y evaluable en los colegios durante el breve periodo de 1899 a 1901 y bajo la dictadura de Franco, que se autoproclamó a sí mismo Caudillo de España por la Gracia de Dios, como Almanzor, tantos siglos atrás en la historia de Al Andalus, se otorgó a sí mismo el título de “almansur billah”, “victorioso por la gracia de Alá”.

Nadie, que se sepa, está pensando en quemar nuevamente iglesias, como ocurrió durante la Segunda República, con buena parte del pueblo harta del comportamiento de sus curas y fanatizada España por tirios y troyanos. Es más, todavía estamos lejos de un país que diferencie entre creencias privadas y costumbres pedestres. En una nación sin concordato que nos valiese, podríamos llegar sin demasiados remilgos a determinados acuerdos de financiación de ciertas procesiones y romerías, tanto en cuanto estas manifestaciones tengan un impacto en el turismo o en la hostelería que beneficien al común de los mortales. Pero difícilmente aceptaríamos que un nuncio cualquiera nos impusiera la orientación sexual de nuestro cónyuge o lograra que la policía detuviese y la justicia sancionarse a un musulmán que se atreviera a posternarse frente al mirhab de la mezquita de Córdoba. Vamos, como si fuésemos cristianos que pretendiésemos rezar el ave maría en alguna antigua iglesia convertida en templo mahometano en cualquiera de esos países islámicos a los que tanto criticamos por ser incapaces de separar la religión del poder político.

Claro que si bien nuestro Partido Popular –quizá porque necesite un milagro que le salve las encuestas—es más papista que el Papa, y nunca mejor dicho, el PSOE ocupó durante muchos años el Gobierno como para avanzar en ese laicismo tan necesario al menos para España como el sacrosanto dogma de la contención del déficit. A este paso, habrá que preguntarle al Papa Francisco como hacerlo.

viernes, 26 de julio de 2013

- CIENCIA VERSUS RELIGIÓN (FE).

El saber científico y estructurado de la fe.

La falta de lógica en los argumentos de la iglesia es frecuente. Su oposición a temas clásicos como el aborto y  la homosexualidad se apoya en argumentos pseudo-científicos tales como su supuesta “antinaturalidad”.

Parece olvidar que en la naturaleza abunda tanto el aborto y la homosexualidad como el fratricidio y otras conductas cuestionadas.

No es oportuno que la iglesia aluda al saber científico y estructurado de la fe para justificar la equiparación de la enseñanza religiosa con la educación en los demás saberes.

Ilustración de Yoana Novoa -  Ciencia y Fe

Ilustración de Yoana Novoa - Ciencia y Fe

Las jerarquías de todas las religiones no dudan en apropiarse de conceptos ajenos con tal de ganar atractivo en un tiempo en que las iglesias y templos se están quedando vacíos. En ocasiones se llega a extremos que levantarían una sonrisa si no fuera por las injusticias que imponen al resto de la sociedad (creyentes o no). Es por ejemplo tragicómico que hace unos meses, en apoyo de la Ley de Educación impulsada por el ministro Wert y aprobada en solitario por el Partido Popular, la Conferencia Episcopal afirmara literalmente que “los profesores deben ser conscientes de que la enseñanza religiosa escolar ha de hacer presente en la escuela el saber científico, orgánico y estructurado de la fe, en igualdad académica con el resto de los demás saberes.”

Pocas cosas son más diferentes que la ciencia y la fe, y por tanto esta argumentación en pro de la igualdad académica no se sostiene bajo ninguna inspección directa basada en la lógica. Claro quela coherencia lógica no parece algo prioritario para una institución que durante dos mil años ha vivido entre el fasto y la intriga política mientras predicaba la humildad y la pobreza.

Antes de continuar, y para evitar malentendidos, debemos hacer una aclaración. A pesar de los enormes esfuerzos por controlar y reprimir la diversidad de interpretación y pensamiento, las diferentes iglesias no son instituciones monolíticas y homogéneas. En su seno hay, y siempre ha habido, una gran diversidad de sensibilidades y actitudes. Muchos son los religiosos y más aún los creyentes, por ejemplo, que han vivido en la pobreza, luchado por la justicia y denunciado los excesos de la iglesia. La iglesia ha dado grandes pensadores, y grandes hombres de ciencia han sido y son profundamente religiosos. Aunque hablemos de la iglesia por brevedad, nos referimos en general a la postura de la cúpula de estas instituciones religiosas y aunque tengamos mas presente el caso de la iglesia católica y España por ser nuestro entorno, mucho de lo que decimos se aplica a otras religiones y a distintos países. .

Hablábamos de lógica, o mejor dicho, de falta de ella. La falta de la lógica más básica en los argumentos de la iglesia es algo frecuente hasta el punto de que a veces nos hacen dudar si no nos habremos perdido alguna clase  en el colegio (que no fuera de religión). Consideremos la oposición de la iglesia católica a dos temas ya clásicos como son el aborto y  la homosexualidad, y los argumentos pseudo-científicos que esgrimen para defenderla, como su supuesta “antinaturalidad”. Empecemos con el aborto inducido, que se ha practicado en todas las culturas desde que nuestra especie existe. ¿Es contra natura? Ingenuamente, se podría contestar que sí lo es. Si la mutación de un gen hiciera que las hembras portadoras de dicha mutación abortaran, iría el argumento, las hembras con esta mutación tendrían menos descendientes que las hembras sin la mutación, y por tanto la mutación desaparecería de la población. Pero ocurre que el argumento es incorrecto. Por supuesto, si la mutación conllevara el aborto obligatorio, si las hembras portadoras de dicha mutación no sacaran adelante ningún hijo, el argumento sería correcto. Pero, ¿y si la mutación conlleva el aborto selectivo? Los miembros de la Conferencia Episcopal tal vez se sorprendan al descubrir que en la naturaleza ocurren cosas mucho más “atroces” (desde el punto de vista de la ética cristiana) que el mero aborto. Por poner un ejemplo, son muchas las aves que practican el fratricidio facultativo: si la comida es escasa, las crías más fuertes matan a sus hermanos más jóvenes para intentar garantizar su supervivencia. Y los padres no hacen nada por evitar la matanza que presencian – no solo eso, a menudo lo potencian alimentando preferentemente a las crías más vigorosas. Otras especies, como los ciervos, abortan o reabsorben algunos óvulos fecundados cuando se enfrentan a condiciones ambientales adversas y en muchos invertebrados y algunos anfibios, el canibalismo entre hermanos es frecuente.  Son innumerables las especies de plantas que abortan una gran cantidad, a veces la mayoría, de sus óvulos fecundados para asegurar el vigor de las semillas y frutos que llegan a cuajar. En general, el conjunto de estas “estrategias abortivas” sirven un objetivo claro y natural: garantizar la futura supervivencia y reproducción de la madre y de las crías supervivientes.

Evidentemente, que algo se dé en la naturaleza no es argumento para que la especie humana deba hacerlo – qué diríamos entonces del canibalismo o el incesto. Esta puntualización, claro está,reduce al absurdo el mencionado argumento de la “antinaturalidad”. Pero puede ser útil considerar por qué la selección natural no ha expurgado los genes que regulan el fratricidio selectivo o el aborto en estas especies. El motivo, en los ejemplos anteriores, es evitar un mal aún mayor: la muerte de toda la descendencia, desprovista del vigor para llegar al estado adulto por el reparto de unos recursos insuficiente entre un número excesivo de hermanos. En esas circunstancias, cuando el aborto evita un mal mayor (como en el caso del aborto terapéutico, necesario para proteger la vida de la madre o el nacimiento de un bebé inviable y con graves malformaciones) es cuando los dogmas del fanatismo religioso se demuestran más inmisericordes. Que una madre esté a punto de morir o, sin siquiera profesar la religión católica, muera por ser obligada a mantener unas semanas más un embrión inviable en su propio útero escapa a toda racionalidad. De igual manera, la decisión de obligar a una niña violada por su padre a completar su embarazo y parir revela una mentalidad que no se distingue demasiado de las condenas a cárcel, latigazos o muerte por “mantener relaciones extramatrimoniales” con que los fundamentalistas árabes despachan a las mujeres que denuncian una violación.

Otro tanto podríamos decir de la homosexualidad. ¿Contra natura? No pensaban lo mismo Alejandro Magno o Aquiles. Y si nos responden que la Grecia clásica era una civilización pagana y aberrante – ignoremos por el momento que el argumento presupone que lo natural es lo cristiano - ¿cómo explicamos la ocurrencia de relaciones sexuales entre machos de ciertas aves, como elquebrantahuesos, el pingüino barbijo o diversas especies de patos? ¿Qué han hecho estas pobres aves para que las califiquemos de antinaturales, bárbaras o perversas? El recurso de llamar “antinatural” con el que las morales cristiana y musulmana condenan este comportamiento, a menudo con consecuencias dramáticas ( como el ajusticiamiento de quienes lo manifiestan), no tiene nada de lógico ni científico, pues muchas veces las conductas que se condenan son perfectamente naturales. Además, demuestra una incoherencia profunda: resucitar, convertir el agua en vino, caminar sobre el agua, mantener el celibato no son cosas naturales. Si la iglesia católica rechaza lo antinatural, ¿con que argumentos defiende estas cosas? Los milagros, muy poco naturales, podemos considerarlos como algo legendario o anecdótico, pero el celibato, igualmente antinatural, tiene consecuencias deleznables pues es frecuente romperlo de forma clandestina con mujeres anónimas o bien abusando de menores.

Empleando el símil bíblico de ver la paja en el ojo ajeno antes que la viga en el ojo propio, muchos católicos, al igual que musulmanes, budistas o judíos, se han llevado las manos a la cabeza cuando han leído la reciente noticia de que el sarampión sigue llevándose la vida de muchas personas en Holanda, donde podría estar erradicado si no fuera por los calvinistas que lo consideran “voluntad de Dios”.

Parece más que claro que la fe y todo lo que lleva asociado dista mucho de un saber científico y estructurado. No es por tanto oportuno que la iglesia aluda a este saber, y a la respetabilidad que suscita, para justificar la equiparación de la enseñanza religiosa con la educación en los demás saberes. 

Ver página de la ilustradora Yoana Novoa

martes, 23 de julio de 2013

- CARTA ABIERTA DE UNA MADRE A COSPEDAL.

CARTA DE UNA MADRE A COSPEDAL (DEVASTADORA Y REAL)
Sra. de Cospedal no puedo dirigirme a Ud. como apreciada o estimada, porque no lo es. Me dirijo a Ud. sólo en los términos que le corresponden. No salgo de mi asombro; hace dos días que se ha informado, quizá ha sido una filtración, que su Ejecutivo NO va a financiar la conocida como "Prueba del Talón" que se hace a los recién nacidos a los cinco días de vida, a partir de ahora, sólo va diagnosticar dos patologías de las quince se que venían comprobando hasta ahora (en algunas comunidades se hacen más de quince).
Como madre que va a parir a sus dos hijos en breves días estoy algo, mucho más que indignada. He permitido, como empleada de la Junta que Ud. preside, que me recorte el sueldo, que me cargue con más impuestos, que hayan sacado las "tijeras de podar" y no esté dejando títere con cabeza en todo lo referente a los Servicios Sociales; entiéndame, claro que me entiende, nada para los ancianos, minusválidos, la escuela, la sanidad, las mujeres maltratadas y, para no cansarla que el poder debe desgastar muchas energías todas esas cosas por las que hemos trabajado durante los últimos ¿cuantos, treinta, cuarenta años?
Ahora se saca otro as de la manga. Mis hijos, dos, que nacerán en breve, no podrán ser diagnosticados de patologías endocrino-metabólicas que pueden afectar seriamente a su salud durante el resto de su vida, porque Ud. ha decidido ahorrar 160.000 Euros. Si, no llega a treinta millones de pesetas la cantidad por la que Ud. y su Ejecutivo ponen en riesgo la salud de mis hijos y la de toda una generación de niños de ésta tierra.
¡Claro! se me olvida que ésta NO es su tierra. Que Ud. vive en Madrid, tributa en Madrid, su hijo va a un colegio en Madrid, todos los días hay casi veinte coches oficiales con sus conductores esperándoles a Ud. y sus Consejeros en el AVE que llega a Toledo a primera hora de la mañana. Y si decide tener otro hijo ¿será también por inseminación artificial, esa de la que Ud. debería renegar como dirigente de un partido de derechas, cristiano, apostólico y romano? si decide tener otro hijo, lo tendrá en Madrid y en la "prueba del talón" le serán analizadas 20, SI veinte patologías diferentes. Naturalmente, es su hijo.
Acaso es más importante que los míos, los de las mujeres de esta tierra que son, en definitiva quienes le están pagando a Ud. el sueldo. ¿Cómo puede, pero como no se le cae la cara de vergüenza, arremeter contra una criatura indefensa que solo tiene cinco días, que pesa tres kilos y medio y que sólo tiene el amor de los suyos para defenderse en la vida?
No se lo diré nada más que UNA SOLA VEZ, si mis hijos, por no hacerle la prueba del talón completa, en el futuro, desarrollan una enfermedad que hubiera sido diagnosticada y tratada fácilmente y de resultas de esto su vida se ve afectada en lo más mínimo..... NO contrate guardaespaldas, NO rece, NO maldiga, porque NI LA TIERRA , EL CIELO O EL INFIERNO, podrán salvarla del amor y la furia de una madre.
No me despido de Ud. amablemente (faltaría más) Lo hago con la definición que la retrata, comprobada en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua.
MISERABLE:
3ª acepción: Mezquino (el que escatima en el gasto)
4ª acepción: Perverso, abyecto, canalla.
ESTO SI ES PARA REENVIAR Y QUE SE ENTERE TODA ESPAÑA .

Sacada de Facebook

martes, 16 de julio de 2013

- EL REY Y LA CUADRILLA DE LA VERGÜENZA.

Tras haberlo suspendido meses atrás por su operación de hernia, el rey por fin ha podido realizar su esperado viaje a Marruecos. Sus estancias en el reino alauita siempre tienen un carácter especial, puesto que mezclan un componente comercial con otro familiar. A fin de cuentas y como bien se ha encargado hoy de indicar la televisión del régimen (TVE), el Borbón es para Mohamed VI prácticamente su tío, pues su padre Hassan II le consideraba un hermano. Qué menos, teniendo en cuenta que Juan Carlos le regaló por la cara el Sáhara Occidental y a un puñado de ciudadanos españoles… Algo así, para los iletrados, como si un buen día llega el Borbón y le da por regalarle a su “sobrino” Ceuta y Melilla, con sus ceutíes y melillenses incluidos.

Así que a efectos prácticos, para Mohamed VI llega el tito viajante de comercio… y lo hace acompañado por sus pajes y casi una treintena de empresarios que todavía no han experimentado (o sí) en carnes propias lo que puede llegar a suponer montar un negocio en Marruecos: desprotección legal por parte del Gobierno marroquí y un absoluto desentendimiento por parte de la embajada española… sin olvidar, del lado marroquí, cómo ‘empresarios modelo’ explotan en talleres de corte y confección a jovencitas que sueñan con una vida mejor.

Un viaje el del Borbón que, como en todos los anteriores, ha excluido de su agenda el conflicto del Sáhara Occidental. No sorprende, pues, que la televisión del régimen hable de “excelentes relaciones” con Marruecos. ¿De qué otro modo podría ser si las cuestiones más conflictivas, sencillamente, se obvian? Es decir, una extensión de la filosofía Rajoy en política interior aplicada a la política exterior.

Lo curioso de este viaje es que los pajes del Borbón son nada menos que cinco ministros del Gobierno de Rajoy y otros nueve titulares de Exteriores de nuestra democracia; sin duda, una manera de simbolizar la sintonía entre los dos reinos. Sin embargo y a falta de los presidentes, lo que esta cuadrilla representa no es más que el desprecio más absoluto al Derecho Internacional que ampara el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. Nueve ministros mercenarios y un rey mentiroso que, una vez más, anteponen los intereses económicos a los humanos y humanitarios… distingamos.

El Borbón y sus pajes nos ofrecen hoy una estampa sin igual reuniendo a los cómplices de una de las mayores injusticias internacionales de los últimos 40 años. Sin habérselo propuesto, esta cuadrilla de la vergüenza le ha facilitado el trabajo a ese padre saharaui, aún con un DNI español en el bolsillo, al que su hijo le pregunta“Papá, papá, ¿quién tiene la culpa de que yo no conozca más hogar que el desierto, de que mamá se muriera este año porque ya casi no llegan medicamentos y de que tú estés medio ciego por el sol de la hamada?”

Y entonces, ese padre no tendrá que contar una larga historia, bastará con que señale con su dedo a la cuadrilla de la vergüenza, con el sobrino y el tito viajante de comercio a la cabeza.

David Bollero. Publico.es