viernes, 3 de julio de 2009

- EPC.

Avala sus contenidos y niega que vulnere la "libertad ideológica o religiosa".

Nuevo varapalo del Supremo a los objetores contra Educación para la Ciudadanía.

Nuevo varapalo del Tribunal Supremo a quienes se oponen a la asignatura de Educación para la Ciudadanía (EpC): el alto tribunal anuló este miércoles una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que había anulado algunos de los contenidos de la materia referidos a la orientación sexual por considerar que adoctrinaba a los alumnos. El Supremo, que ya negó en una sentencia anterior el derecho a la objeción de conciencia de la materia, cree que sus contenidos se adecuan a la legalidad y restituye los contenidos y expresiones que la corte regional suspendió en abril de 2008.

La regulación andaluza que desarrolla los contenidos de la asignatura de Educación para la Ciudadanía y Derechos Humanos (EpC) en la comunidad se ajusta a la legalidad y los contenidos de la materia no incurren en adoctrinamiento. Así lo afirma una sentencia del Tribunal Supremo hecha pública este miércoles, que rechaza otro fallo anterior del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que avalaba la retirada de algunos puntos sobre identidad sexual y de género.
Currículum dentro de la legalidad.
La sentencia es un nuevo varapalo del alto tribunal, que ya se ha pronunciado también a favor de la legalidad de la asignatura y en contra del derecho de objeción de conciencia a la misma. Este nuevo fallo asegura que el desarrollo curricular que se hace de la materia en Andalucía se ajusta a la legalidad nacional, por lo que deben seguir impartiéndose íntegramente, sin los vetos que había puesto el TSJA.
No busca introducir ideología.
Según el texto de la sentencia, la asignatura no “persigue introducir una determinada ideología de género, vulnerando así el principio de neutralidad ideológica de los poderes públicos”, como apunaba el fallo de la corte andaluza. “En realidad, lo que se pretende es comprobar el conocimiento y comprensión de los elementos que distinguen la condición de ciudadano en nuestro Estado social y democrático de Derecho y la consiguiente capacidad o aptitud para ejercerla respetando ese marco de convivencia”, apunta el nuevo texto judicial.
Sin colisión con la libertad ideológica y religiosa.
“Tales objetivos no puede decirse que desborden los límites de la intervención administrativa en la enseñanza ni que su ejercicio, referido a la difusión de los valores constitucionales, colisionen con el derecho a la libertad ideológica y religiosa”, añade el Supremo. No obstante, en su sentencia recuerda también que “tanto los proyectos educativos de cada centro, como los textos empleados y la actividad docente referida a la asignatura, deben eludir cualquier intento de adoctrinamiento”, y deben exponer los contenidos con “objetividad” y reflejando el “pluralismo social existente en el país”.
Dentro de la LOE.
El fallo deja sin validez la sentencia del TSJA y recuerda a la corte regional que tanto la norma estatal como la autonómica se han desarrollado dentro de la Ley Orgánica de Educación (LOE), cuya constitucionalidad no ha sido cuestionada. En febrero de 2009 el Supremo ya se pronunció también a favor de la norma estatal.

jueves, 2 de julio de 2009

- ESCÁNDALOS.

escandalo

Sin comentarios por mi parte.

Que cada cual haga el suyo, si lo quiere hacer. Pero lo que dice el chiste es muy elocuente en estos días.

domingo, 28 de junio de 2009

- LOS MENÚS DE FRANCO.

Este artículo ha sido extraído del publicado hoy en el diario digital El público.es

Los menús de Franco.

La familia del guardia civil que fue taquígrafo del dictador entrega al Ministerio de Cultura los documentos que detallan qué comía el generalísimo el primer "año de la victoria".

L. DÍEZ / Ó. LÓPEZ-FONSECA - MADRID - 28/06/2009 08:00

Francisco Franco prefería el pescado a la carne y, pese a las penurias que los españoles pasaron tras el fin de la Guerra Civil, en su menú diario de aquellas jornadas nunca faltaron un primer plato, un segundo, varios postres e, incluso, un entrante. El Ministerio de Cultura acaba de recuperar documentos inéditos que desvelan qué comía el dictador los días que siguieron al final de la contienda. Y todo ello, gracias a los familiares de Carlos Palacios Miguel, un guardia civil que en el otoño de 1936, cuando el general sublevado fue nombrado "generalísimo de los Ejércitos" en Salamanca y él tenía sólo 23 años de edad, se convirtió en el taquígrafo personal del militar. Carlos Palacios siguió los pasos de Franco en su peregrinar bélico y, cuando fijó su residencia en El Pardo, a las afueras de Madrid, el guardia civil también lo hizo, ya a las órdenes del general José Moscardó, jefe de la Casa Militar del dictador.

Nadie sabe por qué, pero el joven taquígrafo adoptó la costumbre de guardar las inocentes notas que detallaban lo que comía "su excelencia" el jefe del Estado y su esposa "Carmina" (Carmen Polo) en palacio. Durante años, aquellas hojas mecanografiadas encabezadas por el águila de San Juan permanecieron en el olvido hasta que los descendientes del guardia civil las encontraron. Ahora, estos han hecho acto de entrega de las mismas a Cultura para que engrosen los fondos del Centro Documental de la Memoria.

El 29 de mayo de 1939, "día sin carne", el dictador almorzó "fabada asturiana".

Público ha tenido acceso a varios de estos menús, en los que se dibuja a un Francisco Franco que en el "primer año de la Victoria", mientras España aprendía a usar las cartillas de racionamiento y muchos se veían abocados a la ingesta de peladuras de patatas, disfrutaba de lujos gastronómicos como la carne. Unos documentos que también muestran aspectos curiosos, cuando no contradictorios, del dictador.

El mejor ejemplo es el menú que "Su Excelencia" degustó el 29 de mayo de 1939, menos de dos meses después del fin de la Guerra Civil y sólo 15 días después de que el Ministerio de Industria y Comercio franquista estableciese el sistema de racionamiento. Aquel día, a pesar de que el documento contenía la indicación "día sin carne", en la mesa de Franco se sirvió como primer plato"fabada asturiana", que se elabora con chorizo y morcilla. De segundo, al dictador le sirvieronfiletes de merluza, mientras que el postre era poco definido "queso y fruta".

En el "almuerzo" del viernes 2 de junio, el encabezamiento del menú incluía la palabra "abstinencia". Ese día no hubo carne, pero el menú, lejos de la frugalidad que parece asociada a dicho término, incluyó tres servicios "entreplatos variados, huevos rellenos y merluza frita" y la posibilidad de elegir postre entre "crema de limón" y, de nuevo, "queso y fruta". Sólo un día antes, el menú anunciaba "plato único", compuesto de una "sopa al cuarto de hora" y un patriótico "cocido a la española". De postre, "monte nevado" y los habituales "queso y fruta".

En los documentos ahora en poder de Cultura, no se hace referencia a la bebida que se servía a Franco durante las comidas. De hecho, estaba extendida la idea de que Franco no tomaba alcohol Luis de Vilallonga señalaba en su biografía autorizada del rey Juan Carlos que este le había asegurado que "Franco era un hombre hecho para vivir 100 años. No fumaba, no bebía y no era precisamente un gastrónomo".

Un mito que, si nos atenemos al testimonio del político vasco Juan María Bandrés, era falso. El que después sería dirigente de Euskadiko Eskerra trabajó de camarero un verano en La Perla, un exclusivo establecimiento situado en San Sebastián, donde tuvo oportunidad de servir el aperitivo al dictador y a numerosos militares. Bandrés aseguraba en una larga entrevista con el periodista Raimundo Castro para un libro biográfico que Franco le pidió en cierta ocasión que bautizara con "un poco de ginebra" el refresco de naranja que se disponía a servirle.

viernes, 26 de junio de 2009

sábado, 20 de junio de 2009

- UN HOMBRE BUENO.

HA MUERTO UN HOMBRE BUENO: VICENTE FERRER.

No quisiera dejar pasar el día sin rendir este pequeño homenaje a un hombre BUENO, con mayúsculas, que ha dedicado gran parte de su vida a los pobres de la India con generosidad, humildad, tesón y mucho trabajo, para recibir la mayor de las recompensas, dar sin esperar a recibir.

En estos tiempos en los que tanto se habla de crisis de valores, Vicente Ferrer nos ha mostrado los únicos valores que deben guiar nuestras vidas: la generosidad y la humildad, valores que no debemos esperar a que nos los enseñen ni las ideologías políticas, ni las religiones, son valores innatos en el ser humano, tan sólo debemos esforzarnos en ser mejores personas y ser consecuentes en la familia, el trabajo, la calle, la política, etc.

Ya sé que mañana todo seguirá igual, pero hoy me permito rendir este pequeño homenaje a un hombre BUENO, Vicente Ferrer, hasta siempre.

Este hombre nos debe servir de ejemplo para todos, pero en especial para todos aquellos que se llaman católicos y que hablan de Dios y de su doctrina. La doctrina se lleva a a la práctica con el ejemplo, como el de Vicente Ferrer, dando su vida por los demás y sin esperar nada a cambio.