sábado, 5 de julio de 2008

- LAICIDAD.

El PSOE quiere suprimir los funerales de Estado y los crucifijos en actos públicos.
Los socialistas recurren a avances en laicidad para mostrar su perfil más izquierdista.

ANABEL DÍEZ - Madrid - 05/07/2008
A cada tragedia con resultado de muerte le sigue un funeral católico de Estado. Todos los ministros, sin excepción del color de su Gobierno, prometen o juran "cumplir y hacer cumplir" la Constitución ante un crucifijo en el palacio de la Zarzuela. Y eso a pesar de que ninguna religión debe tener carácter estatal, dice la Constitución.
La fundación de UGT. El Primer Congreso del PSOE se celebró durante el mes de agosto de 1888. La ciudad elegida fue Barcelona, cuya burguesía podía presumir aquel año de celebrar una exitosa Exposición Universal. Pablo Iglesias, fundador del partido 9 años antes, fue elegido presidente del Comité Nacional. Otra decisión fundamental fue la creación de la Unión General de Trabajadores (UGT).-
"La Constitución no otorga ningún privilegio a la Iglesia católica"
Esta realidad de los treinta años de la España democrática va a cambiar una vez que el PSOE ha decidido abrir el camino hacia la supresión de esos símbolos.
Así lo aprobará hoy el 37º congreso del Partido Socialista a través de una enmienda que propone la dirección socialista y que trata de englobar las que han presentado diferentes federaciones y la corriente Izquierda Socialista. Eso sí, se excluye la petición de esta última de "revisar los acuerdos Iglesia-Estado", aunque se introduce al final del documento un severo aviso a la Iglesia católica que "debe ser consciente", dice el texto, de que la Constitución no le otorga "ningún privilegio". El documento consolida la intención de que no exista discriminación en las relaciones entre las diferentes confesiones.
La intención es, según dijo el presidente José Luis Rodríguez Zapatero durante el congreso, "no dar un paso atrás" en su proyecto de consolidar y extender libertades y derechos. EL PSOE reafirma que "la concepción laica del Estado es una seña de identidad del ideario político del socialismo".
A modo de "reto pendiente", el PSOE coloca lo siguiente: "La desaparición de la confesionalidad que pervive en espacios y prácticas de las instituciones públicas, como es el caso de los funerales de Estado o de símbolos religiosos en los espacios públicos". También se piensa en la presencia de los capellanes castrenses en los ejércitos.
Al tratarse de un documento de partido, sin obligación ni necesidad de marcar plazos, se añaden algunas cautelas para limar en lo posible percepciones de radicalismo. "Los cambios se harán de acuerdo al sentir general de la ciudadanía, pues no es propósito de los socialistas actuar por imperativo legal, sino dirigir y acompañar esta evolución de la sociedad española".
Otros tres "retos pendientes", figuran en el texto de los socialistas. "La consolidación de unas relaciones de cooperación apropiadas, caracterizadas por la igualdad y no discriminación con las diferentes confesiones religiosas".
Los asuntos pendientes para conseguir la consolidación de la laicidad del Estado son necesariamente a medio o largo plazo porque apela a la necesidad de educar a las generaciones jóvenes en una ética pública basada en los valores constitucionales y la declaración universal de los derechos humanos.
Todos estos principios forman parte del grueso de las enmiendas que han presentado las federaciones socialistas que se ven representadas en el texto oficial. No se satisface, sin embargo, la demanda de Izquierda Socialista, suscrita por el diputado José Antonio Pérez Tapias, para que "en un clima de diálogo sereno se revisen los acuerdos de 1979 entre el Estado Español y la Santa Sede".
No se llega a tanto pero sí se hacen algunos recordatorios muy significativos a la Iglesia mayoritaria en España. "La Iglesia católica, cuya singularidad histórica, cultural y sociológica en España, reconoce el PSOE, debe ser consciente de que el artículo 16.3 de la Constitución no otorga prevalencia de derechos y no es razón para privilegios".
Hasta llegar aquí, al 37º congreso del PSOE, muchos socialistas han abierto camino, como el responsable de Libertades de la ejecutiva federal que mañana será renovada, Álvaro Cuesta, o el ex diputado Victorino Mayoral. Durante años han planteado iniciativas muy similares a las que mañana reconocerá el plenario del congreso.

Esta noticia me parece estupenda pero debería haberse publicado 4 años antes, como mínimo, y no hacernos pasar a algunos luchadores contra los símbolos religiosos en los colegios y edificios públicos lo que hemos tenido que pasar, porque desgraciadamente todavía quedan muchos carcas religiosos en nuestra sociedad y no quieren que haya separación de iglesia católica (y digo católica y no otra)y el Estado y que el Concordato siga adelante.
Pienso que el Gobierno de la nación debería denunciar el Concordato porque creo que es anticonstitucional y otorga privilegios a una religión sobre otra cuando nuestra nación es aconfesional según la Constitución vigente.
Hace ya varios cursos presenté una moción en el Consejo Escolar del Colegio para que se retirase el crucifijo que estaba en la sala de profesores y los que pudiesen haber en el resto del colegio. Aquello provocó un escándalo, una revolución, parecía que se iba a terminar el mundo. Los maestros católicos alzaron la voz y el grito al cielo, los padres y madres, otro tanto de lo mismo, excepto uno que me apoyaba a pesar de que su hermana es maestra de religión. Después de varios meses y tras consultas a Inspección y Delegación de Educación, se pudo quitar y vuelta a protestar porque se había quitado sin permiso de esas personas. Al final, a pesar de las protestas, se quitó y quitado está, aún a pesar de muchas personas, que a raíz de ese momento me miran y me tratan de otra forma, pero a mí me da igual, allá ellos con su conciencia, si es que la tienen.

Hoy domingo 6 de julio acabo de leer que en el congreso del Psoe han decidido aparcar el tema de la supresión de los funerales de estado para no crear divisiones entre los españoles. Miedo a perder votos es lo que tienen los socialistas de llevarlo adelante.
Y digo yo, ¿no es España un estado aconfesional según la Constitución? entonces, ¿a qué vienen los funerales de estados celebrados en iglesias católicas?, esos funerales deben quedar en la esfera privada de las familias y no del estado.
Aún más, hace pocos días han nombrado a Juan del Río, ayamontino por más señas, como Vicario General Castrense con la categoría de General, ese que ha estado apoyando a Jiménez Losantos en la Cope, el altavoz de la iglesia católica más reaccionaria que se ha visto nunca.
Las religiones a la esfera de lo privado y el que la quiera que la pague.

viernes, 4 de julio de 2008

- LA EXCEPCIÓN RELIGIOSA ESPAÑOLA.

Copiado de la edición de hoy de El País.

TRIBUNA: NICOLE MUCHNIK


Cuenta Avraham Burg, ex presidente de la Knesset, el Parlamento israelí: "Mi padre enseñaba el Talmud con la kipá. Pero, cuando enseñaba historia, se la quitaba. Con ello señalaba la separación física entre lo sagrado y lo laico". Hay muchas definiciones de la laicidad, pero ésta es tan buena como cualquiera. Lo cual no permite deducir que Israel sea un modelo de democracia laica.

España no puede afrontar ningún fundamentalismo sin convertirse de veras en un Estado laico.

Los obispos avalan la actitud casi golpista de una radio y también hacen política directamente.

Considerando Europa desde el punto de vista histórico, hay que reconocer que el hecho religioso forma parte de los cimientos de nuestras sociedades. Con una salvedad, aunque importante: en estos cimientos no están sólo las creencias cristianas, sino también la judía y la musulmana, aunque en menor medida.

Siendo así, es incontestable que todas las conquistas de la modernidad democrática se han logrado contra las iglesias y no con ni gracias a ellas: el principio democrático contra la autoridad de derecho divino; la libertad de pensar y de debatir contra el dogma; la igualdad de sexos contra la ley de todas las iglesias y los usos y costumbres que de ello derivaron; el desarrollo de la ciencia y el estudio de la naturaleza, en particular de la medicina, contra los tabúes religiosos hostiles a toda experimentación; la tolerancia general contra la intolerancia hacia otros cultos o hacia diferencias dentro del mismo culto, por no hablar de las convicciones agnósticas o ateas.

Hoy día, todas las leyes de carácter liberalizador e igualitario, como las que regulan los derechos a la contracepción, al aborto y al matrimonio entre individuos que consienten libremente, así como el derecho a una muerte digna, se han logrado o se logran en reñida lucha contra todas las iglesias. Es lícito concluir que una buena enseñanza de las religiones sería sin duda útil a la causa de la libertad de conciencia, una libertad que, curiosamente, aún hoy es necesario defender con la máxima vigilancia.

Es un hecho, por otra parte, que las democracias europeas son cada vez más multirreligiosas. Ningún Estado europeo puede referirse a una sola religión común como argamasa social. Al contrario, las sociedades democráticas modernas sólo pueden organizarse en base a valores universales nacidos de la ética, como la justicia, la igualdad y la libertad de conciencia. Este conjunto de valores lleva directamente a la autonomía de la esfera política y social de la esfera religiosa, en la cual lo sobrenatural y la fe cierran todo posible debate. En cambio, la democracia pretende dar a cada uno la posibilidad de dar libremente un sentido a su propia vida.

La condición mínima para que una sociedad sea democrática es el reconocimiento de la libertad de expresión y el respeto a las opiniones ajenas. ¿Gozan de esta libertad los ateos en España? Recientemente, mientras el alcalde de Toledo -ciudad de un Estado aconfesional según la Constitución- consagraba el Ayuntamiento de la ciudad a la defensa del dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen, un encuentro de Ateos Españoles era considerado como "una mancha" para el buen nombre de esa ciudad.

Para tomar como ejemplo el caso francés, el primer artículo de su Constitución define el Estado como una república indivisible, laica, democrática y social. Y, según una ley de 1905, "la república asegura la libertad de conciencia y garantiza el libre ejercicio de los cultos", al tiempo que "no reconoce, ni paga ni subvenciona culto alguno". Lo que significa que la religión es una institución que goza de plena libertad en cuanto a su funcionamiento interno. Sus principios, creencias y leyes jamás serán combatidos, pero la libertad de conciencia, tal como la libertad de culto, forma parte de las libertades públicas garantizadas por el Estado. De ello nace la institución del Estado civil. En realidad siempre se ha considerado implícitamente que la laicidad es la garantía de los derechos humanos o, por lo menos, que es el marco legislativo neutro más propicio para la aplicación de estos derechos.

España alberga hoy una multitud de confesiones o convicciones diferentes, entre las cuales la protestante y la musulmana reúnen ya tres millones de personas, a las que habría que añadir budistas, judíos, no creyentes y ateos. Dicho sea de paso, el ateísmo está considerado aquí más bien como "ausencia de convicción".

La Constitución de 1978 (10.2) se refiere explícitamente a la Declaración Universal de los Derechos Humanos en todos sus extremos y, en particular, a la referencia a la Declaración de 1948 sobre la libertad de conciencia que vale la pena citar: "Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia". En 1981, Naciones Unidas juzgó oportuno volver al asunto: "Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión". ¿Puede progresarse hacia el respeto de estos valores sin la laicidad?

La Constitución española es aconfesional y ofrece un espacio neutro para todos. Entonces, ¿dónde está el problema?, ¿cuál es la excepción española comparada con la mayor parte de las democracias laicas occidentales? Es la financiación, no generosa sino pródiga, de la Iglesia católica por el Estado, entre exenciones fiscales, ayudas económicas y subvenciones a los centros escolares concertados. Es el que toda alusión a la laicidad sea considerada blasfema.

El problema -la excepción- es también el que las altas autoridades de la Iglesia católica se pronuncien políticamente sobre las decisiones gubernamentales y den consignas de voto. Es el que los obispos bajen a la calle para manifestarse políticamente contra un Gobierno elegido democráticamente por la mayoría de los ciudadanos. Es el que escuelas construidas para ser públicas se conviertan por arte de magia en escuelas privadas o concertadas. Es el que los presidentes de Gobierno y los ministros de este Estado aconfesional juren o prometan el acatamiento a la Constitución ante la Biblia y un crucifijo.

Y también es el que la Conferencia Episcopal financie -¿con el dinero del Estado?- y apruebe los planteamientos casi golpistas de una radio nacional, portavoz de una ultraderecha que cabalga alegremente sobre el lema de que España se rompe, y practica una estrategia de la tensión en lugar de lo que debería ser el papel de una iglesia: ayudar al consenso.

Y así, cuando la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anuncia la intención gubernamental de revisar la Ley de Libertad Religiosa durante la actual legislatura, la reacción de ciertos comentaristas especializados en la deformación y el insulto en una radio que en Gran Bretaña "llevarían a los tribunales y tendría difícil defensa", según Paul Preston, sea la de deducir, sin vergüenza, que "excluir las convicciones religiosas del ámbito público es como mutilar la condición humana".

Tranquilos, no es para tanto. Por una parte, uno puede preguntarse con qué derecho las iglesias -en este caso, la católica- se erigen en los únicos defensores de la condición humana. Y, por otra parte, no parece que la condición humana haya sufrido mucho históricamente al pasar de la ciega obediencia a los diktats, abusivamente cambiantes, de la denominada "ley de Dios", al libre ejercicio de la conciencia.

En todo caso, no es respetando lo que también podría llamarse "costumbres" como una sociedad democrática puede hacer frente con pleno derecho a los fundamentalismos de todo signo que constituyen uno de los problemas importantes de nuestro tiempo.

Nicole Muchnik es periodista y pintora.


Pienso que la iglesia católica ha tenido demasiados privilegios a lo largo de varios siglos para que todavía los siga teniendo en un estado aconfesional, donde no debe primar una religión sobre otra, sino que todas deben ser iguales ante el Estado y éste debe tratarlas a todas por igual y sin darles un céntimo de las arcas del estado para sufragar sus gastos, ya que estos deben ser costeados por sus feligreses. Otra cosa son las aportaciones que el estado hace para subvencionar actividades sociales que hacen las diferentes iglesias y sus organismos según los proyectos presentados por las diferentes Ongs.

En este mismo orden de cosas la enseñanza de la religión católica o no debe de ser ejercida por las diferentes iglesias en sus iglesias, mezquitas, sinagogas, salones del reino, etc. y no en la escuela públicas y/o privada concertada que es costeada por el estado. El que quiera que sus hijos reciban enseñanza religiosa que la pague y que la reciban fuera del horario escolar.

jueves, 3 de julio de 2008

- LA IGLESIA CATÓLICA Y LA PENA DE MUERTE.

He leído en el blog de Fraguas una aportación sobre la pena de muerte y el catecismo de la iglesia católica cuyo artículo 2266 dice así:
2266 La preservación del bien común de la sociedad exige colocar al agresor en estado de no poder causar perjuicio. Por este motivo la enseñanza tradicional de la Iglesia ha reconocido el justo fundamento del derecho y deber de la legítima autoridad pública para aplicar penas proporcionadas a la gravedad del delito, sin excluir, en casos de extrema gravedad, el recurso a la pena de muerte. Por motivos análogos quienes poseen la autoridad tienen el derecho de rechazar por medio de las armas a los agresores de la sociedad que tienen a su cargo.
Para que luego digan que los estados matan (practican la pena de muerte) y no se condena tales agresiones. Ni el mismo Vaticano lo condena, sino que las apoya en algunos casos.
¡Qué vergüenza! ¿Dónde está el perdón del que hablan los católicos?

- ¿CRISIS?

Sí, crisis eso es lo que hay, aunque algunos economistas y políticos lo niegan, porque lo que está pasando todavía es una recesión económica o desaceleración. Lo que sí está claro es que el paro aumenta día a día, las ventas, en general, caen, las hipotecas suben y cada vez somos más pesimistas a la hora de gastar e invertir.
Ayer en el Congreso, por lo poco que pude oír, parecía que en España había dos mundos completamente diferentes o dos percepciones diferentes: la oficial, negando la crisis en sí, dando 400 euros (200 + 200) a algunos que cotizamos más de la mitad mensual y culpando a otros de lo que pasa (en parte es verdad) y las oposiciones (el resto de los demás partidos) despotricando del gobierno y de las medidas que no han adoptado para paliar la crisis y que sólo daban a conocer esas medidas si el gobierno reconocía la crisis, como si se tratase de un juego de canje de niños. Mientras las grandes empresas y, sobre todo, los bancos ganando cada vez más a costa de los trabajadores y ahora nos ha subido el recibo de la electricidad, a pesar del aumento de las ganancias de las eléctricas.
¡Para que luego digan!
En Bonares la crisis se veía venir: más gente en el paro (que no parado), muchas obras nuevas, muchos coches nuevos, muchos chalets comprados, etc. y, claro está, ha sucedido y se han dejado de construir algunas casas, se ha cerrado temporalmente la fabrica de cerámica, no se compran tantos coches, menos gente alquilando en Mazagón.
Esperemos que pase el tiempo y luego veremos qué sucede.

miércoles, 2 de julio de 2008

- OLEODUCTO.

Continuamente estamos recibiendo noticias sobre el oleoducto Huelva a Badajoz, pasando por el término municipal de Bonares, y las alegaciones y protestas contra dicho oleoducto que atravesaría las provincias de Badajoz, Sevilla y Huelva, recorriendo Bonares durante varios kms. para que luego los beneficios se lo lleven otros y nosotros sólo ver destrozar todo lo que coja a su paso y después tener el riesgo de rotura y contaminación para siempre.
Ya tenemos un gaseoducto que atraviesa un poco el término de Bonares, por la zona de El Villar, una línea de altísima tensión por la cuesta de la Venta y ahora un oleoducto. Pienso que no debemos consentir esa salvajada medioambiental y espero (pero poco)que nuestras autoridades locales, provinciales y autonómicas hagan todo lo posible por no consentirlo, pero tal como está el panorama político, los partidos de la oposición están en contra y el partido en el poder a favor, pues dicen las malas lenguas (o buenas) que el grupo Gallardo (impulsor de la refinería)tiene muchos personajes afines en el Psoe.
El tiempo lo dirá.